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Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
Se define como un estado en el cual existe un sentimiento
de compulsión para realizar una acción, persistir
en una idea, recordar una experiencia o rumiar acerca de un asunto
abstracto, cuya presencia causa un malestar intenso e interfiere
en la vida cotidiana de la persona, es decir, en sus actividades
laborales, en sus relaciones sociales y en su rutina personal. De
hecho, el trastorno se compone de dos factores: las obsesiones y
las compulsiones.
Las obsesiones, son sucesos mentales (pensamientos,
ideas, imágenes, rumiaciones, convicciones, temores o impulsos)
intrusivos, peristentes y recurrentes que generan ansiedad y malestar.
Las compulsiones o rituales compulsivos consisten en
conductas manifiestas (lavarse las manos con frecuencia, no pisar
determinados lugares al caminar, etc.) o en actos mentales (contar,
rezar, etc.) de carácter repetitivo y estereotipado destinados
a reducir el malestar generado por las obsesiones.
Para diagnosticar un TOC, los síntomas
deben prolongarse durante más de una hora al día,
provocar malestar o alterar significativamente la vida de las personas
que los padecen. La mayoría de dichas personas reconocen
que sus obsesiones proceden de su propia mente y que tanto éstas
como las conductas que desarrollan son excesivas o no razonables,
y en general se oponen a ellas.
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