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la complejización cognitiva y afectiva a través de las experiencias musicalesRODRIGO CANTÚ GUZMÁN |
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Resumen Palabras clave: emociones, músicos, experiencias musicales, bienestar escénico, cualitativo, complejización afectiva. Según Osborne y Kenny (2008), los estudiantes de música que reportaron una experiencia de ejecución negativa, puntuaron significativamente más alto en niveles de ansiedad que aquellos estudiantes que no reportaron experiencias negativas. Montello (1992) afirma, en un estudio de tipo cualitativo, que existen tres razones principales que están ligadas a experimentar desórdenes de ansiedad al momento de estar en una actuación musical. Para la mayoría de los estudiantes jóvenes las actuaciones musicales requieren de ser perfectas y en donde no hay cabida a los errores, y en donde constantemente son evaluados e inclusive temen ser humillados. Otros factores relacionados son el dejar la casa para estar tiempo completo en el conservatorio, así como las mismas demandas de académicas, referentes a los trabajos, ensayos, jueces, audiciones y problemas interpersonales. En cuanto a las estrategias de afrontamiento para el manejo de ansiedad antes de un acto en vivo importante, en un estudio con músicos profesionales de orquesta (Steptoe, 1989), se encontró que el 28% reportaron tratar de distraerse, 38% utilizaron técnicas de respiración, 23% utilizaron relajación muscular, 12% admitieron utilizar sedantes y 22% utilizaron alcohol. Esto indica que al menos más del 30% de los músicos utilizaron estrategias de afrontamiento que pudieran perjudicar su salud, así como también llevar a cabo una mala ejecución musical. Lo anteriormente mencionado nos ha permitido desarrollar el presente estudio en el cual se investiga sobre aquellas variables psicológicas relacionadas con la ejecución musical, ubicándola en dos vertientes, la mejor y la peor experiencia que ellos mismos han tenido y el contexto en el que estas se presentaron. Hemos utilizado la autonarrativa escrita como forma de obtención de información. Como criterio de inclusión se consideró que fueran músicos en activo, ya sea que tocaran algún instrumento o que fueran cantantes. Participaron 16 músicos de la ciudad de Monterrey, México; 11 de los participantes fueron de sexo masculino y el resto de sexo femenino, con un promedio de edad de 23.6 y una desviación estándar de 3.1. En lo referente al nivel de estudios, 12 de los participantes cuentan con nivel universitario, dos de preparatoria y uno de nivel técnico y posgrado respectivamente. Solo uno de los participantes es cantante, y en lo que se refiere a su instrumento musical, cinco fueron piano, tres de saxofón, tres de batería, dos de bajo, uno de guitarra y uno de trompeta. En la pregunta ¿Qué tipo de música es la que más ejecutas en vivo?, siete respondieron "jazz", cuatro "rock", dos "pop", uno "latina", uno "libre", uno "todas". De acuerdo a los años de experiencia en el género que más ejecutan se detectó una media de 6.44 años con una desviación estándar de 3.9 años. El abordaje fue cualitativo y consistió en un cuestionario que contenía algunas preguntas generales referentes al tipo de música que más y que menos les agrada, el instrumento que ejecutan, el tiempo que dedican a practicar, el número de veces que ejecutan música en vivo, entre otras. Además se les pedía recordar y posteriormente narrar la mejor y peor experiencia musical en cuanto a la siguiente información: - Recordar y concentrarte en la(s) mejor(es) experiencia(s) que hayas tenido, no en cuanto a resultado necesariamente, sino a lo que hayas sentido como tu(s) mejor(es) actuación(es) musical(es). 1. Sensación de dificultad - facilidad de la ejecución, en relación a tu preparación musical. Procedimiento Análisis Se realizó un análisis de contenido de las narrativas escritas de los participantes tomando en cuenta las siguientes categorías de acuerdo a la teoría de Csikszentmihalyi y utilizadas en el estudio de Kraus (2003). Las categorías son las siguientes: 1) balance entre desafío y habilidad, 2) presencia de metas claras, 3) retroalimentación positiva, 4) sentido de control individual, 5) concentración, 6) combinación de acción y conciencia, 7) pérdida de autoconciencia, 8) pérdida de sentido de tiempo y 9) actividad autotélica. Sin embargo, se tomó en cuenta cualquier otra información importante que pudiéramos rescatar y clasificar en diferentes categorías aunque no formen parte de dicha teoría. Se agruparon en frecuencias en general de todo el discurso y no exclusivamente por participante. Para el análisis cualitativo se utilizó como herramienta el software Atlas.ti 5.0, y para otros datos de tipo sociodemográfico el SPSS 15.0. En cuanto a cuál era el tipo de música que más y que menos les gustaba se encontró que cuatro de ellos respondieron "jazz", otros cuatro "rock", dos "pop", dos "latina", y "clásica", "libre", "alternativa" y "todas" con una frecuencia respectivamente. En el apartado del estilo que menos les gustaba se encontraron muy diversas respuestas; dos de ellos respondieron "mal hecha", "reggaetón" y "hip-hop" respectivamente, con solo una frecuencia respondieron "punk", "metal", "banda", "regional", "ninguna", "trova", "vallenata", "rap" y "punchis-punchis-loopy" respectivamente. A continuación presentamos las narraciones textuales de los músicos participantes de acuerdo a las mejores y peores experiencias musicales que han tenido. Participante 1 Recientemente participé en un festival cantando y tocando, estuve ensayando desde meses antes, y debido al tiempo de ensayo, durante la presentación no batallé mucho en el momento de cantar, tuve que estar sumamente concentrada, ya que cualquier mínima distracción podría provocar que me desafinara. Entré al escenario observé al público y sonreí, respiré profundamente y me propuse mi objetivo que más que impresionar al público era hacerlo conmigo misma, superarme y hacerlo como nunca para mí, me propuse vivir la canción por ese momento. Al proponerme cantar para mí, el público como que desapareció pero allí estaba, fue como cantarle a la gente en mi cuarto, así que el nervio desapareció y tuve un control total de mí misma. Disfruté cada segundo sentí la canción en la sangre y en cada movimiento de mis manos como si fuera viento, no esperaba que me fuera a desempeñar de esa forma, creí que me iba a ir bien pero no tanto. Mientras cantaba no se escuchaba un solo sonido en el auditorio más que mi voz, y el resultado, fueron gritos y aplausos del público y lo mejor que logré mi objetivo, disfrutar mientras me superaba a mí misma. Mi mejor experiencia "musical", definitivamente fue armar junto con tres amigos, un proyecto de disque jazz llamado "latin funky junky" . Este proyecto me dio muchas satisfacciones por muchas razones, empezando por el hecho de que los tres integrantes más, son excelentes amigos con un nivel musical semejante al mío, el que no había nadie que nos detuviera en ninguna idea que se nos ocurriera, como muchas veces nos ha pasado, era un proyecto totalmente libre, totalmente nuestro, hicimos lo que quisimos con la música (cambiar armonía, ritmos, cortes, etc.), además cuando lo presentamos gustó mucho, tanto a músicos como a gente que no lo era. Creo que aprendí mucho de esa experiencia, ayudó a aclarar mis ideas sobre mis metas, que por supuesto, que aún no tengo claras, pero sí despejó un poco las cosas ¿resultado obtenido?, eh... felicidad, jeje, me encanta hacer música. Mi primera experiencia con un nivel de audiencia media fue el interpretar la canción de despedida de graduación, en donde toqué la batería, no tuve sensación de dificultad debido a que en la práctica pude desempeñar bien la ejecución. Me concentré en no distraerme, teniendo fija la mirada entre mis compañeros del grupo musical. Tuve claro que era mi primera interpretación en público (como baterista), y que en realidad es algo que me gustaría realizar más a menudo. Siento que la ejecución fue muy buena a pesar de ser sólo un grupo de estudiantes, y que llevábamos menos de un año tocando juntos. Me gustó, disfruté del momento, y poderlo compartir con mis amistades y familiares. En ese momento sentí que la música es una de mis pasiones en la vida. Volvería a repetir la experiencia sin duda alguna. Lo único que me desconcentró un poco fue que ya casi terminando la interpretación, un pedestal de platillo se cayó, pero no perdí la secuencia de la interpretación gracias a dios. Participante 8 Esto sucedió hace como dos años, cuando tocaba con M, yo empecé a tocar el bajo a los 17 años, ahorita tengo 21, en ese entonces llevaba un año tocando y un poquito más y como tocaba con músicos mucho más grandes y profesionales que yo, me sentía con muchos nervios. Estuve todo el tiempo concentrada en no equivocarme y que todo saliera bien, pero cada paso que daba al estar tocando, me desconcentraba y tuve que optar por quedarme quieta y sólo sonreír entre cada canción. Muchos músicos famosos me estaban viendo, era la primera vez que tocaba con M, sentía que todo lo que estaba haciendo o lo que había ya hecho, iba por buen camino, sabía que tenía el perfecto control de la situación y que debía mantener toda la atención en lo que hacía. Sabía que mi ejecución era reemplazable y hasta la fecha lo sé, pero en ese momento me concentré en lo que podía dar extra y ahí empezó mi carrera. Poco a poco me di cuenta de lo que le gustaba a la gente y como podía disfrutarlo al mismo tiempo que ellos, disfruté mucho el momento a pesar de la presión, de esa manera, logré superar muchos obstáculos, estuve mucho tiempo tratando de moverme al compás de la música y no lo logré hasta hace poco, pero siento que ese fue el inicio de la experimentación en los escenarios. Utilizaba mucho el play-back para expresarme, para moverme, para quitar las ataduras, los espejos, los comentarios de la gente me hicieron crecer, pero todo empezó ese día en la Mariachita con M, por eso es tan importante. No recuerdo específicamente cuál ha sido mi mejor experiencia de ejecución musical, pero de lo que sí estoy seguro es que esta experiencia fue durante el tiempo que yo tocaba en la banda de música de la preparatoria. Tocábamos en muchos lugares frecuentemente aquí en la ciudad, teatros, escuelas, auditorios, etc. En aquel entonces, considero que yo tenía un dominio muy grande de mi instrumento para el tiempo relativamente corto que llevaba tocando, había logrado además dominar las piezas, ya no pensaba en si estoy tocando la nota correcta sino en sí la pieza saldría con "feeling" que necesitaba, me sentía muy ligado a la emoción que trataba de expresar a través de mi instrumento aun y cuando fueran líneas de bajeo, considero que sabía a dónde quería llegar tocando y esto va a transmitir al público lo que la pieza me hacía sentir. Los pasajes difíciles o que no había estudiado mermaban mi objetivo y la situación se tornaba entonces más mecánica, esto es, dejaba de estar en contacto con mis canciones y mi ejecución se escuchaba más vacía, en ocasiones callaba mi instrumento, escudándome entre la mezcolanza de sonidos, era como miedo a demostrar que no sabía. Disfrutaba mucho esas épocas porque me hacía sentir que tenía control sobre mí mismo y lo que hacía, la gente me admiraba por mis capacidades, me sentía muy bien tocando y la mejor parte del tiempo, la música fue el centro de mi vida. Participante 11 Participante 1 Iba a tocar una canción en la guitarra que en ese momento era complicada para mí, me gustaba mucho la canción, así que ya me sabía parte desde a como un año antes aproximadamente, me decidí a tocarla como dos meses antes, la practiqué a diario, la dominé pero de repente sí me equivocaba, hasta que logré no equivocarme, durante la presentación estaba concentrada pero demasiado nerviosa, la mano me temblaba, no lograba controlarla, sabía lo que tenía que hacer, sabía cómo hacerlo, pero mis manos no reaccionaban, tocaba otras cuerdas, fue horrible, y el sonido en el escenario no ayudaba, sabía lo que quería, quería decir pude, lo superé, pero el nervio me ganó, a pesar de que sólo me equivoqué en la intro, era lo más importante, y el resto salió bien, y ya no lo pude disfrutar como quería. El resultado para mí fue horrible pero me ayudó para darme cuenta de lo que los nervios pueden provocar. Un examen de piano, para el que no estudié nada, y la maestra me dijo que tenía que ir a disculparme con los sinodales, porque ni siquiera había visto las hojas, entonces, pues ese día aprendí que la música hay que tomarla con seriedad. La peor experiencia que tuve fue ensayando yo sola (piano), al tratar de practicar varias melodías en el piano, por más que trataba no podía sacar alguna canción sin haberme equivocado. Siento que se me dificulta concentrarme al querer interpretar una melodía, cuando tengo muchas preocupaciones o estoy pensando en unas negativas. Por más que intento no pensar en nada más que en el momento, me desespero y no puedo llevar a cabo alguna ejecución correctamente. Aunque ya me sepa las melodías de memoria, se me borran las notas o acordes y tengo que recurrir a anotaciones y aun así no logro obtener una interpretación libre de errores. Cuando pasa esto me desespero y no aguanto mucho ensayando, por lo que dejo de practicar y no es una sensación que disfruté. Participante 8 En este evento no hubo dificultad, fueron factores externos los que me afectaron y no lo pude desligar. El baterista se enojó porque no escuchaba la secuencia y estuvo todo el tiempo enojado y a mí me afectó, a parte el público no era el ideal, ni el lugar para ese tipo de música. Pero acabo de recordar otra peor... fui a tocar con un solista a un rancho para un evento del Tec, estábamos tocando con una baterista que a mí no me gustaba su ejecución ni su actitud, yo estaba muy cansada y muy enojada porque como había reprobado varias materias mis papás me habían dicho que era la última vez que tocaba hasta que mejorara en la escuela. Fue el año pasado, yo no me sentía cómoda con los músicos ni con la música, sólo lo hice por un favor para apoyar a mi amigo solista y traté de ver todo lo positivo del proyecto pero la tocada salió horrible, nadie puso atención todos estaban en otro lado, a mí se me olvidaban las canciones, todo por sin ningún lado, sólo nos faltaba estar afinados en otro tono todos, gracias a dios no pasó ¡jaja!, pero todos gritaron bájense y muy mal ¡jaja!. Pero como no lo sentí como proyecto propio pues no me importó tanto. De las peores experiencias de actuaciones musicales que he tenido yo, creo estarían más ubicadas en la época de la universidad, donde participé en varios espectáculos, las piezas en sí no representaban mucha dificultad, pero me era más difícil concentrarme, por varias razones. En primera sentía que la carga de trabajo durante la actuación era mucha, era muy cansado y llegaban a aburrirme, me preocupaba mucho la opinión que pudieran tener sobre mi ejecución ya que constantemente la retroalimentación era negativa (en respecto a las mejores experiencias de actuación donde la retroalimentación hacia mí era constantemente positiva). Aunque esta última por la razón exclusiva de que esas fueran las peores experiencias, ya que a veces sucedía que la retroalimentación era "positiva", pero de alguna forma falsa, ya que yo me daba cuenta de que mi actuación no era la mejor y que tocaba no de la manera en que me hubiera gustado. Muchas de las veces tocaba por mero compromiso no quería estar ahí, pero tampoco quería decir que no, por mantener un contacto "vivo" y seguir tocando ocasionalmente. Durante las actuaciones lograba disfrutar mas no estar satisfecho ya que mucho era improvisación y eso no es un fuerte mío, además de que tocaba muy esporádicamente y la calidad del sonido no era tan bueno, esto me hacía sentir avergonzado, mecánico, no quería estar ahí, mi imaginación me fluyó, yo me sentía muy identificado con el ambiente que se daba dentro del grupo, a veces lograba estar muy concentrado y a veces estaba muy al pendiente de todo el público, los resultados no fueron los que esperaba, nunca los fueron. Participante 11 Con el fin de ilustrar de una mejor manera el contenido de todo el discurso de los participantes y su clasificación, a continuación presentamos las siguientes tablas con las categorías y frecuencias en orden de mayor a menor que se fueron realizando en ambos apartados; a) las mejores experiencias musicales y b) las peores experiencias musicales. Así como también se explican a qué se refiere cada categoría en base a las respuestas prototípicas de los músicos participantes. Algunos datos del discurso que no fueron clasificados en categorías nos brindaron también datos importantes para reflexionar. Asimismo hubo casos en que los participantes no arrojaron información relevante en su narrativa, debido probablemente a una confusión en las preguntas del instrumento.
Referente a la categoría de "sentido control individual", se encontraron estas respuestas: "un gran dominio de las piezas y un gran dominio del instrumento, recuerdo que hasta volteaba a ver una imagen a un costado del escenario y pensaba que el performance era perfecto", "me sentía muy seguro", "estuve ensayando desde meses antes, y debido al tiempo de ensayo, durante la presentación no batallé mucho en el momento de cantar", "no esperaba que me fuera a desempeñar de esa forma, creí que me iba a ir bien pero no tanto", "era un proyecto totalmente libre, totalmente nuestro, hicimos lo que quisimos con la música (cambiar armonía, ritmos, cortes, etc.)", "y yo me sentía seguro y de buen ánimo", "Sobre el control, pues me sentí bien en lo personal, me sentía seguro", "no tuve sensación de dificultad debido a que en la práctica pude desempeñar bien la ejecución", "Lo único que me desconcentró un poco fue que ya casi terminando la interpretación, un pedestal de platillo se cayó, pero no perdí la secuencia de la interpretación gracias a dios", "pero cada paso que daba al estar tocando, me desconcentraba y tuve que optar por quedarme quieta y sólo sonreír entre cada canción", "sentía que todo lo que estaba haciendo o lo que había ya hecho, iba por buen camino, sabía que tenía el perfecto control de la situación", "considero que yo tenía un dominio muy grande de mi instrumento", "Disfrutaba mucho esas épocas porque me hacía sentir que tenía control sobre mí mismo", "me sentía preparada y enfocada en realizar bien el trabajo", "como especie de quemadura en el pecho, taquicardia, sudor... y aunque la sensación era fuerte como para sentir miedo o ansiedad, me sentía segura", "En cuanto a lo vocal sí era una melodía con muchos cambios y modulaciones, por lo que era un reto cantarlo a mi máxima rendición, pero me preparé bien con anticipación y pude hacerlo muy bien", "me sentía muy cómoda conmigo misma, confiaba en mí, en mis músicos, así que sentí bastante control de la situación", "no sé si lo sentí todo muy controlado o totalmente descontrolado, al punto que sentí todo en su lugar", "Por ser un examen, yo me sentía nervioso, pero seguro hasta cierto punto", "Me sentía confiado, seguro y apto para la ejecución". En la categoría de "disfrute escénico" se agruparon estas respuestas "creía que ese era él -éxtasis musical-", "y lo mejor que logré mi objetivo, disfrutar mientras me superaba a mí misma", "empiezas a disfrutar la música al estar viendo que la gente está al 100%", "felicidad jeje me encanta hacer música", "sólo tenía en mi mente tocar bien y disfrutar ese momento", "me sentí muy bien tocando y lo disfruté mucho", "Me gustó, disfruté del momento, y poderlo compartir con mis amistades y familiares", "Al final terminé con una gran sonrisa y una sensación de total satisfacción", "disfruté mucho el momento a pesar de la presión, de esa manera, logré superar muchos obstáculos", "me sentía muy bien tocando", "Sensación de bienestar y satisfacción", "Hubo la sensación de un gran placer y disfrute durante la ejecución de la canción realmente me sentí muy contenta durante el momento y al terminar sentí muy buena energía dentro de mí", "El resultado obtenido fue muy bueno no sólo me sentí muy segura y contenta al terminar de tocar", "El resultado final fue completamente de satisfacción", "Mientras tocaba iba sintiendo alegría y fuerza ya que era una pieza muy enérgica. Al final sentí satisfacción porque había logrado hacer una buena ejecución para mí", "Me sentía muy contento, concentrado, no sufrí nada, olvidé el cansancio del día, y no quería dejar de tocar", "pero lo que hace esto una experiencia buena, es que me obligaba como un comandante a hacer algo que me gusta", "sentí una tranquilidad interior y realmente gozaba tocar para la gente que ahí cenaba". Para la categoría de "concentración" se hallaron respuestas como "empezó la fuerza de las ganas de tocar y entonces canalicé esos nervios en concentrarme y no regar las cosas en el escenario", "tuve que estar sumamente concentrada, ya que cualquier mínima distracción podría provocar que me desafinara", "Me sentí bien concentrado", "Me concentré en no distraerme, teniendo fija la mirada entre mis compañeros del grupo musical", "En ese momento estuve al 100% enfocado en la música que estaba haciendo", "Estuve todo el tiempo concentrada en no equivocarme y que todo saliera bien", "y que debía mantener toda la atención en lo que hacía", "pero en ese momento me concentré en lo que podía dar extra y ahí empezó mi carrera", "siempre estoy concentrada en lo que estoy haciendo", "Finalmente y evidentemente el modo y concentración de la ejecución en vivo es algo que se va desarrollando y trabajando con el tiempo", "Traía muy buena concentración en lo que estaba haciendo, habíamos ensayado bastante así que no había distractores como nervios o miedo", "me sentí más concentrada en la música en el momento", "hubo un grado de atención y concentración máximo", "Estaba muy concentrado en el sonido, integrantes, audiencia". La categoría de "desafío y habilidad" se caracterizó por respuestas tales como "No sentí sensación de dificultad ya que había ensayado bien días antes", "debido al tiempo de ensayo, durante la presentación no batallé mucho en el momento de cantar", "no tuve sensación de dificultad debido a que en la práctica pude desempeñar bien", "considero que yo tenía un dominio muy grande de mi instrumento para el tiempo relativamente corto que llevaba tocando", "La sensación de dificultad en relación con mi preparación no la tuve, me sentía preparada y enfocada en realizar bien el trabajo", "el nivel de dificultad en el piano no era muy alto, a comparación de otras ejecuciones más complicadas que puedo realizar", "Tuve una sensación de facilidad al tocar en el contexto en el que nos presentábamos tocando standards de jazz", "la pieza la verdad tenía una gran dificultad técnica por la velocidad, la articulación, el registro, y por lo tanto expresar era difícil por todo lo que necesitaba cubrir antes de pensar en eso. La verdad no me aprendí bien la pieza por lo que preferí leerla", "me pareció sencilla en cuestión técnica, no me gusta complicarme en el escenario". Para la categoría de "aprobación del público" se encontró "Y los nervios se fueron al tener la ovación de la gente al terminar la primer canción", "y mucha aceptación del público", "Mientras cantaba no se escuchaba un solo sonido en el auditorio más que mi voz, y el resultado, fueron gritos y aplausos del público", "El resultado obtenido fue que el público me percibió como un buen músico, como un buen ejecutante", "y el público notó esa entrega que tuve", "Poco a poco me di cuenta de lo que le gustaba a la gente", "la gente me admiraba por mis capacidades", "Satisfacción de los integrantes, mía y del público". Las respuestas que se encontraron de acuerdo a la categoría de "atención del público" fueron "empiezas a disfrutar la música al estar viendo que la gente está al 100% poniendo atención a los sonidos que se fusionan en el grupo", "el público estaba completamente atento a lo que nosotros tocábamos", "Entré al escenario observé al público y sonreí", "Muchos músicos famosos me estaban viendo", "y esto va a transmitir al público lo que la pieza me hacía sentir", "por otro lado también quería dar a conocer la canción que compuse y ver cómo reaccionarían la gente y también los jueces", "Tenía muy claro que iba a concentrarme en la conexión con los músicos y la audiencia", "toqué con mucha presión pero a la vez me encantaba la idea de tocar para gente grande mientras cenaban". Para la categoría de "conexión con los otros músicos" las respuestas fueron "conexión con los otros dos músicos", "empezando por el hecho de que los tres integrantes más, son excelentes amigos con un nivel musical semejante al mío, el que no había nadie que nos detuviera en ninguna idea que se nos ocurriera", "inclusive vi que los demás del grupo y del staff estaban muy sorprendidos con mi actuación", "habíamos estado compaginando los músicos y yo al tocar", "al momento de comenzar a tocar con él, sentí una conexión extraordinaria y una energía excepcional", "se debe de tener esa atención a los músicos con los que tocas para crear la mejor relación musical posible", "Tenía muy claro que iba a concentrarme en la conexión con los músicos". La categoría de "presencia de metas claras" se caracterizó por respuestas como "me propuse mi objetivo que más que impresionar al público era hacerlo conmigo misma, superarme y hacerlo como nunca para mí, me propuse vivir la canción por ese momento", "ayudó a aclarar mis ideas sobre mis metas", "considero que sabía a dónde quería llegar tocando", "mi principal meta en esa actuación era disfrutarlo mucho y poder transmitir lo bien que habíamos estado compaginando los músicos y yo al tocar", "Tenía muy claro que iba a concentrarme en la conexión con los músicos y la audiencia, esa era la meta". De acuerdo con la categoría de "retroalimentación positiva" se obtuvo "Al final del show hubo mucha gente que nos dijo que les encantó el grupo y que volviéramos pronto", "Al terminar mucha gente me felicitó, fue una gran experiencia", "fue lo que el público percibió y por eso ellos sintieron y así me lo dijeron, que les gustó mi presentación esta noche", "los comentarios de la gente me hicieron crecer". En la categoría de "obtener un premio" encontramos "También tenía el deseo de ganar algo por mi canción o ejecución vocal así que eso era también una meta aunque no la prioritaria", "El resultado obtenido fue muy bueno no sólo me sentí muy segura y contenta al terminar de tocar, también ganamos primer lugar y mejor vocalista, lo cual fue muy satisfactorio". Para la última categoría de "sensación de silencio en el acto" se obtuvo "el público estaba completamente atento a lo que nosotros tocábamos, se escuchaba un silencio", "Mientras cantaba no se escuchaba un solo sonido en el auditorio más que mi voz". De acuerdo a las peores experiencias musicales, presentamos a continuación la tabla de categorías y sus frecuencias y posteriormente una explicación de cada una de ellas de acuerdo a las respuestas de los participantes.
En base a las respuestas clasificadas dentro de la categoría de "emociones negativas" se encontró lo siguiente "me bajé del escenario con pena, vergüenza y muy decepcionado de mí", "anímicamente me sentí muy mal", "Y la sensación de malestar, me sentí decepcionado de mí", "cuando tengo muchas preocupaciones", "así que me sentía muy mal", "yo estaba pasando en ese momento por una situación emocional muy complicada para mí, así que eso me hizo sentir muy mal. Durante el concierto me sentí muy cansado y no sentí que di lo mejor de mí, me sentí muy decepcionado por no haber superado las dificultades", "yo estaba muy cansada y muy enojada porque como había reprobado varias materias mis papás me habían dicho que era la última vez que tocaba hasta que mejorara en la escuela", "era muy cansado y llegaban a aburrirme", "la calidad del sonido no era tan bueno, esto me hacía sentir avergonzado", "es sentir la sensación de sufrimiento de nervios y cansancio", "y eso me hacía sentir insegura y como que creía que de cierta forma estaba haciendo un ridículo", "en el momento que empecé a tocar empecé a fallar y eso desató más nerviosismo e inseguridad", "Sufría cada canción no quería seguir". De acuerdo a la categoría de "sin disfrute escénico" se obtuvieron las siguientes respuestas "la pieza era muy monótona, a mí no me gustaba pero estaba dispuesto a tocarla", "y ya no lo pude disfrutar como quería", "La sensación de disfrute fue nulo, queríamos salir corriendo del lugar", "Cuando pasa esto me desespero y no aguanto mucho ensayando, por lo que dejo de practicar y no es una sensación que disfrute", "Muchas de las veces tocaba por mero compromiso no quería estar ahí", "aunque hubo cosas que no me gustaron", "No disfruté nada el momento pues todo el tiempo como que viví en una idea muy pesimista de que lo estaba haciendo muy mal y que eso era lo peor que me podía pasar", "Para ser sincero no disfruté nada el momento pues odio que las cosas salgan mal por mi culpa", "me quitaba las ganas de seguir tocando", "Me medio subí un rato no me gustó pues era demasiado impro, sin base sin nada". En la categoría de "sin concentración" encontramos "Mi grado de concentración fue muy poco", "Siento que se me dificulta concentrarme al querer interpretar una melodía", "pero me era más difícil concentrarme", "mi imaginación me fluyó", "Durante mi experiencia no me distraje", "Estaba muy desconcentrada", "No hubo nada que me distrajera sino mis propios errores y fallas", "No me podía concentrar por la incapacidad de comprender la interpretación de uno de los integrantes". Sobre la categoría de "falta de preparación" los hallazgos fueron "Un examen de piano, para el que no estudié nada", "íbamos a tocar canciones "nuevas", que teníamos poco tiempo de haberlas ensayado, no habíamos ensayado mucho", "Me sentía preparada mas no ensayada", "sino que no medí tiempo para ensayar lo que iba a interpretar", "Trato de ensayar más y organizar bien lo que se va a interpretar", "no ensayan, no rolas, no nada", "pero el hecho que más me molestó era que la banda nunca ensayara". En la categoría de "desconexión entre músicos" se encontró "había una completa desconexión; no nos comunicábamos con la mirada ni con la música", "estábamos tocando con una baterista que a mí no me gustaba su ejecución ni su actitud", "yo no me sentía cómoda con los músicos ni con la música", "no me sentía bien ensayada con los músicos que me acompañaban", "para empezar fue una sensación de dificultad grandísima pues yo no encajaba bien con el baterista", "No me podía concentrar por la incapacidad de comprender la interpretación de uno de los integrantes". Referente a la categoría de "nervios" las respuestas fueron "estaba tan nervioso que no pude tocar", "sentí un tremendo vacío en el estómago, me había bloqueado por completo, se me había olvidado los cortes, las vueltas y cómo sería el final", "durante la presentación estaba concentrada pero demasiado nerviosa, la mano me temblaba, no lograba controlarla", "han sido las primeras veces de presentaciones en vivo, sobre todo yo que soy una persona nerviosa", "estaba muy nerviosa", "Recuerdo que hacía mucho calor y yo estaba nervioso porque tocar algo de memoria nunca me ha sido sencillo". Para la categoría de "pensamientos negativos" se encontró "También pasó por mi mente dejar de tocar", "o estoy pensando en unas negativas", "no podía dejar de pensar negativamente, sabía que mi ejecución no estaba siendo óptima", "de hecho pensando ya no volver a cantar ni tocar, ni nada en público". De acuerdo con la categoría de "fallas técnicas escénicas encontramos las siguientes respuestas "demás no escuchaba bien uno de los instrumentos; el piano", "el sonido en el escenario no ayudaba", "durante el sound check, se cayó el stand de los teclados y se rompió uno de los teclados que iba a usar", "El baterista se enojó porque no escuchaba la secuencia y estuvo todo el tiempo enojado y a mí me afectó". En la categoría de "desaprobación por el público" se encontró "pero todos gritaron bájense", "y en lo que la gente pudiera estar pensando al escucharme", "Sólo tratando de ver las expresiones de la gente, qué podían estar pensando de mí y diciéndome que lo estaba haciendo muy mal", "aparte uno de los sinodales no sé que tenía pero te hacía sentir más nervioso de lo normal". Referente a la categoría "nervios por la opinión del público" las respuestas fueron "tenía tantos nervios de que a la gente de ahí no le fuera a gustar nuestra música", "M el guitarrista iba a estar en primera fila, desde ahí no podía casi hablar, estaba aterrado y al momento que nos tocó participar, estaba tan nervioso que no pude tocar", "me preocupaba mucho la opinión que pudieran tener sobre mi ejecución ya que constantemente la retroalimentación era negativa". Finalmente en la categoría de "problemas físicos" solo se encontró "acababa de salir de una gripa muy fuerte, había estado sin voz un par de días y todavía me costaba llegar a tonos altos. Sabía que yo podía cantar muchísimo mejor en otras condiciones más óptimas de salud. Pero en ese momento lo que canté me parecía difícil ejecutarlo dado mi estado físico". Discusión Si bien nos queda claro que procesos psicológicos tanto positivos como negativos están presentes en las actividades que involucran música en este caso el de ser ejecutada (performance), coincidimos con algunos autores (Kendrick et al., 1982 en Steptoe, 1989; Osborne y Kenny, 2008; Montello, 1992; Tarrant y Leathem, 2007) en cuanto a que los músicos tienden a experimentar cogniciones y emociones negativas. Pero a la vez se encontró en nuestro estudio optimismo y/o sensación de disfrute; de ahí la importancia de que existe una "contradicción" o complejización en cuanto a que se encontraron emociones negativas y positivas en las mejores experiencias musicales, como por ejemplo sentir nervios pero después satisfacción, pudiendo describir el acto escénico (performance) como una especie de reto. Por medio de este estudio coincidimos con la teoría de motivación intrínseca ( Flow ) de Csikszentmihalyi, no obstante lo cual otras consideraciones importantes también resultantes son dignas de atención, como por ejemplo el resultado de la interacción con el contexto cuando los participantes hablaban de estar tocando en un concurso, en un bar, en un festival, un examen, una graduación, el día del fallecimiento de alguien importante, entre otros. Asimismo cabe resaltar algunas de las estrategias de afrontamiento de los mismos músicos tales como concentrarse, no prestar atención al público, "no pensar y tocar", entre otros, en lo cual pueden detectarse o bien contradicciones, o bien que que cada persona cuenta con sus propias estrategias de afrontamiento, y que quizá las que le sirven a unos no le sirvan a otros. En lo que se refiere a las narraciones de las mejores experiencias musicales de los músicos participantes y su relación con dicha teoría, algunos puntos que coinciden son el del sentido de control individual, el balance entre desafío y habilidad, la presencia de metas claras, la concentración y la retroalimentación positiva, al igual que refieren otros autores (Bloom y Skutnick-Henley, 2005; Logan 1998). Otros puntos relevantes se refieren al disfrute escénico, la aprobación, atención y sensación de silencio por parte del público, la conexión entre los músicos del grupo y la obtención de un premio (motivación extrínseca), en donde pudimos observar una congruencia en la afectividad de la propia experiencia. De acuerdo a los resultados de nuestro estudio, las categorías de sentido de control individual, disfrute escénico y concentración fueron las que puntuaron más alto, coincidiendo así directamente con lo propuesto en la teoría de Csikszentmihalyi (1990) en cuanto a motivación intrínseca (ver Tabla 1). Sin embargo, categorías con puntuaciones altas también se refieren a variables que tienen que ver con aspectos externos, con una motivación extrínseca, tales como la atención y aprobación del público, volviendo a aparecer aquí la anteriormente citada "contradicción". En lo referente a las peores experiencias musicales (ver Tabla 2), sobresale la categoría de emociones negativas, tales como pena, vergüenza y decepción, a la cual se relacionan otras categorías con menor puntaje como la de pensamientos negativos, sentir nervios y sentir nervios por la opinión de la audiencia, coincidiendo con Montello (1992). Otras categorías que siguen a la de emociones negativas son la de sin disfrute escénico y sin concentración, contradiciendo claramente con lo opuesto que ocurre en las mejores experiencias musicales de los participantes. Categorías con menor puntaje pero importantes a considerar son las de falta de preparación para el acto musical, la desconexión con los demás músicos del grupo y la desaprobación por parte del público. Aunque la mayoría de los estudios se han realizado con músicos profesionales y estudiantes avanzados de música (Osborne y Kenny; 2008; Montello, 1992; Steptoe, 1989; Steckel, 2006; Kraus, 2003; Tarrant y Leathem, 2007), nos queda claro, pese a que nuestra muestra fue pequeña y no homogénea, que cualquier tipo de músico (profesional o amateur) que tenga actividad puede experimentar procesos psicológicos, ya sean positivos o negativos, los cuales se pueden trabajar para llegar a tener un mejor disfrute de la actuación. Al concluir este estudio, nos quedan algunos interrogantes importantes y dignos de ser retomadas en estudios posteriores, tales como las mejores y peores experiencias musicales en niños, diferencias entre hombres y mujeres, así como diferencias entre algunos géneros musicales en específico. Sin duda alguna los datos que arroja nuestro estudio son de utilidad tanto para efectos de intervención psicológica como con fines educativos y de formación musical. Estos resultados nos hacen ver la importancia de considerar factores que si son trabajados a tiempo o a manera de prevención, pueden hacer que el músico ofrezca mejores interpretaciones, pero lo que quizá sea más importante es que el mismo músico logre disfrutar plenamente de su tarea. Al comprobar que los músicos que tienden a experimentar emociones y cogniciones negativas se pudieran ver beneficiados por programas de preparación para manejo cognitivo con técnicas de restructuración en las cuales dichas cogniciones sean remplazadas por otras de carácter más adaptativo y enfocado en su realidad, sugerimos que algunas formas de trabajo de afrontamiento de los procesos cognoscitivos negativos pueden basarse en retroalimentación, usando videos de las mismas presentaciones musicales que han hecho así como también con técnicas de visualización, entre otras como la relajación muscular, respiración, meditación, imaginería, musicoterapia, improvisación musical y entrenamiento en asertividad, coincidiendo con diversos autores (Kendrick et al., 1982 en Steptoe, 1989; Osborne y Kenny, 2008; Montello, 1992; Tarrant y Leathem, 2007). Por otra parte, las experiencias positivas que encontramos en este estudio en cuanto al sentido de control, el disfrute escénico y la concentración, pueden ser retomadas también para un trabajo de intervención psicológica en músicos, no sólo para quienes presentan dificultades, sino para cualquiera que quiera hacer de la música y su ejecución algo más satisfactorio. |
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Referencias bibliográficas ADRIÁN, J.A., PÁEZ, D., ÁLVAREZ, J. (1996):"Art, emotion and cognition: Vygotskian and current approaches to musical induction and changes in mood, and cognitive complexization". Psicothema, 8 (1), 107-118. |
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