Introducción
El trabajo que deseo realizar nace por la inquietud que me produce saber que existe un pensamiento teórico con relación a las personas con síndrome de Down muy distinto al que pueden tener las familias.
Esta curiosidad es una preocupación que desde hace mucho tiempo tengo y me gustaría hacerlo para analizar el pensamiento de diversos autores y diversas familias con respecto a esto.
Mi trabajo se trata de una descripción teórica sobre el pensamiento de varios autores sobre el concepto de Inteligencia, lenguaje, afectividad, la cognición, el movimiento, el aprendizaje, etc., reflejado en la presentación a modo de unas "entrevistas hipotéticas" que he tenido con cada uno de los autores, de manera que se haga más amena esta revisión teórica.
Entrevistas
1. Entrevista a J. L. Lambert y J.A. Rondal
- ¿Usted definiría a las personas con síndrome de Down como deficientes mentales?
Se identifica generalmente a los mongólicos con el conjunto de los retrasados mentales. Como si el mongolismo reuniese, él solo, todos los demás tipos de disminuidos mentales. Esta generalización es inadecuada por dos razones: en primer lugar, el mongolismo sólo presenta un síndrome entre los aproximadamente 300 identificados actualmente en el campo del retrasado mental. En segundo lugar, la gran cantidad de deficiencias individuales en el interior mismo del mongolismo debe indicarnos a la prudencia y prevenir toda conclusión precipitada. El mongólico como tal no existe. La realidad está formada por el síndrome, que delimita unas fronteras entre las que están presentes todas las variaciones.
- ¿Cree que las personas con síndrome de Down son incapaces de aprender?
Se trata esencialmente de una cuestión empírica. En primer lugar, hay una variabilidad relativamente importante en las capacidades individuales lingüísticas, intelectuales, motrices, etc., de los niños mongólicos. En segundo lugar, estamos lejos de haber agotado el arsenal de las técnicas pedagógicas posibles en la educación escolar de los mongólicos. De hecho, puede decirse que una enseñanza especializada para los niños retrasados mentales, una enseñanza que no sea una "copia insuficiente" de la enseñanza que se da a los normales, en nuestros países sólo está empezando a funcionar. En tercer lugar, los conocimientos biomédicos y psicológicos aumentan a un ritmo regular.
- Según su pensamiento, ¿qué trastornos del lenguaje presenta la persona con síndrome de Down?
La respiración y la voz.
En el plano de la fonación, es decir, de la voz, los mongólicos difieren de los niños normales y de los otros sujetos disminuidos en varios puntos de vista. Se ha descrito una especie de ronquera, una voz más bien grave de timbre monótono, a veces gutural.
La audición.
Los niños y los adultos mongólicos, como los demás retrasados mentales, y como un número no despreciable de niños que presentan trastornos de desarrollo del lenguaje, muchas veces tienen una capacidad auditiva que, sin estar gravemente alterada, es inferior a la normal. El hecho de que la disminución auditiva (que no está invariablemente sea ligera o moderada hace que sea más difícil descubrirla con una relativa precocidad. Por lo tanto, hay que prestar atención a la audición del niño mongólico y hacer una evaluación de su audición lo más pronto posible. Los estudios indican una incidencia de perdidas auditivas que varían de ligeras a moderadas entre el 40 y el 70% en los sujetos mongólicos [por ejemplo, Glovsky (1966), Fulton y Lloyd (1968)]. Según ciertos autores [por ejemplo; Glovsky (1966)] se trata sobretodo de pérdidas auditivas de tipo sensorial y nervioso, es decir, que afectan al oído interno, al nervio auditivo y/o al cerebro auditivo.
La articulación.
Las dificultades articulatorias de los niños retrasados son motoras. Los autores [por ejemplo; Spradlin (1963)] están de acuerdo en las indicaciones siguientes: Entre el 80 y 90% de los niños retrasados mentales moderados, severos y profundos presentan trastornos del habla en sus aspectos articulatorios, frente a un 8 a 10% para los retrasados ligeros y aproximadamente un 5% en la población normal.
Las dificultades articulatorias de los sujetos mongólicos son generalmente las consonantes y sobretodo las consonantes fricativas, que aparecen más tardíamente en el desarrollo normal, es decir: f, v, z, g, l y r.
Tartamudeo y farfulleo.
Se observa habitualmente una gran frecuencia de tartamudeo entre los sujetos mongólicos, entre un 30 y un 40% según los estudios, y más, según parece, que en las categorías de retraso mental [Zish y Bialer (1967)].
Los síntomas secundarios y las manifestaciones que frecuentemente están asociadas con las dificultades expresivas del tartamudeo, como los movimientos de la cabeza, de las manos o de los brazos. Se hallan en la mayor parte de los casos en los mongólicos que tartamudean.
Algunos especialistas discuten sobre la cuestión de saber si las dificultades expresivas rítmicas que afectan al habla de un cierto número de sujetos mongólicos son verdaderamente del orden del tartamudeo o corresponden más bien a un farfullar o incluso se deben a una confesión ideoverbal.
- Según su teoría ¿qué dificultades cognitivas presentan las personas síndrome de Down?
La evaluación de la medición intelectual, evaluada en términos de productos de funcionamiento intelectual como el CI, plantea delicados problemas metodológicos, particularmente en el caso de los sujetos disminuidos mentales.
Existe un crecimiento mental en el mongólico, al menos hasta los 30 o 35 años, aunque este crecimiento sea muy lento después de los 15 años.
Se sabe [Lambert (1981; 1980)] que el crecimiento mental de los sujetos disminuidos mentales en general está directamente relacionado con el nivel de disminución mental: cuando más disminuido es el individuo, más lento es su crecimiento mental. Igualmente, cuanto más disminuido es el individuo, más corto es el crecimiento mental relativamente rápido y antes se produce la detención del desarrollo intelectual. El mismo fenómeno se aplica indudablemente a los sujetos mongólicos.
- En relación con la pregunta anterior, ¿estas dificultades se han podido superar o son permanentes?
Las dificultades que tienen los mongólicos no pueden ser superadas. Pueden ser mejoradas por medio de la educación que realiza tanto la familia como los especialistas, pero no llegarán a superarse totalmente.
- ¿Cómo es la afectividad en el síndrome de Down?
Es muy importante la reacción de los padres y de los hermanos y hermanas en relación con la afectividad. Entre el rechazo total y la aceptación feliz, más del 90% de las familias intentan adaptar sus reacciones.
Estas reacciones pueden variar según los siguientes factores:
El modo como los padres se han enterado del diagnóstico de mongolismo y la calidad de las informaciones y del apoyo psicológico que hayan recibido desde el nacimiento.
La edad del mongólico.
El factor socioeconómico de los padres. Factor general de desigualdad, la posición social tiene una influencia a veces profunda, sobre la adaptación familiar.
La situación de la familia antes del nacimiento del mongólico.
Las posibilidades que la sociedad ofrece. El pertenecer a una asociación de padres constituye una forma de ayuda estimable.
La reacción de los hermanos o hermanas también afecta al mongólico. Hay que tener en cuenta:
La edad del mongólico influye también sobre las reacciones de la fratria. Si el mongólico es el menor; puede que los hermanos y hermanas comprendan el problema y alivien a los padres de una parte de las cargas materiales que conlleva la vida cotidiana del disminuido. Por el contrario, el hecho de que el mongólico sea mayor o el hijo segundo de una familia numerosa necesita más habilidad por parte de los padres para hacer que sus hermanos y hermanas lo acepten enteramente.
Aunque la atmósfera familiar sea favorable para los hijos, ello no significa que estén resueltos todos los problemas de los hermanos o hermanas. En efecto, los hijos normales están en contacto casi permanentemente con otros niños, en la escuela o en sus ratos libres. En muchos casos la crueldad infantil hacia los hermanos de un mongólico refleja las actitudes de los padres que no tienen un hijo disminuido.
Los problemas más importantes pueden surgir al término de la adolescencia. Las reacciones de los hermanos y hermanas dependerán mucho en el clima familiar en que se ha desarrollado hasta entonces.
- El movimiento es la capacidad que tenemos los seres humanos de relacionarnos a través del movimiento. ¿qué autonomía tienen las personas con síndrome de Down en este ámbito?
Sugiere que estas manifestaciones se han de realizar con la hipotonía de los niños. Esta hipotonía es particularmente impresionante al menos hasta los seis meses de edad. Hasta esta edad, las masas musculares aparecen particularmente en los niños de apariencia física ligera y delgada. Se supone que en los sujetos mongólicos esta hipotonía es de origen cerebélico y/o cerebral. Pero se ignora totalmente el detalle de las relaciones entre el tono muscular y el funcionamiento neuropsicológico.
- ¿Qué piensa en relación con la moral en las personas con síndrome de Down?
En lo que concierne al desarrollo del juicio moral, tanto los retrasados como los normales evolucionan en el plano del juicio moral, en la medida en que evoluciona el plano de desarrollo lógico. Es decir, el desarrollo moral en los retrasados es sensiblemente más lento que en los sujetos normales.
- ¿Cree qué las personas con síndrome de Down tienen personalidad propia?
La personalidad de los mongólicos es una imitación de la de sus padres o la que le han enseñado desde que nació. La protección obsesiva de los padres sobre los niños disminuidos hace que los niños no tengan personalidad propia.
d, con anticipación genial —allá por los años '60—, había denominado la "sociedad del espectáculo", aquella que se desplazaba hacia el dominio pleno y escenográfico de la pasión consumista y de sus "paraísos artificiales", transformando a los seres humanos en espectadores cada vez más pasivos del verdadero sujeto de la época, la mercancía, constituyó lo propio de la travesía neoliberal. Se trató de una apropiación, por parte del capitalismo, de las fantasías y los deseos al mismo tiempo que se expandía planetariamente la industria del espectáculo, y la cultura, adecuada a los lenguajes audiovisuales y a su enorme capacidad de penetración, se convertía en una mercancía clave para la producción de una nueva humanidad. Lo que había prefigurado Hollywood desde los años '30 y '40, mostrándose como la avanzada brillante, innovadora y compleja de la americanización del mundo, señalando la importancia decisiva de la industria del espectáculo como vanguardia en la construcción de los nuevos imaginarios sociales, terminó siendo la materia prima a partir de la que el neoliberalismo logró naturalizar sus valores y sus intereses. Es inimaginable el despliegue planetario, global, del capitalismo financiero-especulativo, su capacidad para volverse hegemónico, sin ese rol decisivo de los medios de comunicación.
2. Entrevista a M. López Melero
- ¿Usted denominaría a las personas con síndrome de Down deficientes mentales?
Yo, desde mi convivencia con ellas, pienso que ser síndrome de Down significa, sencillamente, ser una persona, igual que cualquier otra. Una persona que ama y siente, una persona que habla y desea ser comprendida, una persona que conoce y aprende, una persona que se mueve con los mismos deseos de autonomía que el resto de los seres humanos.
- ¿Cree qué las personas con síndrome de Down son incapaces de aprender?
Las personas con síndrome de Down pueden tener dificultades de entrada de información, en el procesamiento de la misma, en saber dar respuestas espontáneas e, incluso, en saber regular y controlar su propio aprendizaje, pero nadie nos puede decir que esto no sea modificable. Como ya afirmaba Eccles (1976), al referirse a la importancia de la ramificaciones dendríticas y que estos representan las bases biológicas de fenómenos complejos como el aprendizaje, que son estructuras en continua modificación en relación también con las variaciones de las características ambientales, las experiencias significativas pueden y de hecho modifican (mejorándolos) las estructuras sinápticas, mientras que los ambientes deprivados de experiencias significativas pueden reducir este tipo de estructura. De ahí la importancia de una educación temprana adecuada y coherente con la modificación de los contextos.
De hecho existen bases científicas para intentar crear contextos y situaciones que promuevan el desarrollo. Evidentemente debemos trabajar para establecer "qué contextos y qué experiencias" pueden ser significativas desde el punto de vista ciertamente neurobiológico, pero también y, sobre todo, desde el punto de vista pedagógico. Consecuentemente es necesaria una cultura interdisciplinar, donde diversas ciencias y disciplinas dirijan su contribución para realizar una aproximación al desarrollo desde un punto de vista pedagógico. Consecuentemente, es necesaria una cultura interdisciplinar, donde diversas ciencias y disciplinas dirijan su contribución para realizar una aproximación al desarrollo que sirve realmente de ayuda para la comprensión de la niña o el niño con síndrome de Down, y en general de todos los niños y todas las niñas.
- Según su pensamiento, ¿qué trastornos del lenguaje presenta la persona con síndrome de Down?
En la etapa del balbuceo es cuando empiezan los problemas más graves para los padres con hijos o hijas con síndrome de Down, ya que es cuando se manifiestan algunos trastornos articulatorios y de voz, a veces silencios muy prolongados, ocasionados por dificultades neuromotrices, por dificultades auditivas o cognitivas, etc.
Pero la articulación es sólo un aspecto del lenguaje y no el más importante. A veces los padres se angustian por ello desde mi experiencia siempre he procurado aconsejarle a las familias, que lo más importante es la comunicación (en su dimensión semántica y pragmática) y no la corrección (dimensión sináctica).
Como dice Maturana (1989) el lenguaje tiene que ver con la convivencia, con un modo particular de convivir. El lenguaje no surge en el cerebro de manera mágica, sino en las interacciones personales. El lenguaje se produce, inicialmente, como medio de comunicación (interacciones, de deseos y de gustos, de inquietudes y pareceres, etc. Es decir, que los objetos surgen en el lenguaje.
- Según su teoría, ¿qué dificultades cognitivas presentan las personas con síndrome de Down?
La inteligencia no se define, se construye. Es decir, no considero que la inteligencia sea un atributo del ser humano, sino que existe un proceso evolutivo de comportamientos inteligentes, en consecuencia se hace difícil sostener el concepto de inteligencia clásico como un cúmulo de capacidades innatas y de carácter universal independientemente del contexto cultural y, por ello, me inclino más por una neurología del desarrollo de los procesos cognitivos y metacognitivos.
Este cambio de pensamiento de la inteligencia como "capacidad" y "resultado" a la inteligencia como "proceso" no es capricho, sino que es un intento de entender como funcionan los seres humanos, basados en el deseo de conocer como procesa la información el cerebro humano, cómo siente y cómo se desarrolla la afectividad; cómo se adquiere y se desarrolla el lenguaje como medio de comunicación y cómo se desarrolla la autonomía física , personal, social, moral en el ser humano.
En contraste con aquellos autores considero los procesos cognitivos como modos de pensamiento lógico que se aprenden y que pueden ser enseñados, a través de la enseñanza mediada o mediante el contacto diario (abriendo espacios de acción conjunta) con los sucesos y los acontecimientos ambientales. Es decir, que cada niño y cada niña con síndrome de Down, independientemente de su "carga intelectiva", puede adquirir las funciones cognitivas básicas para pensar con lógica, para percibir y atender de manera estructurada; para organizar la información que le llega; para conocer cómo ha de aprender y saber aplicar lo aprendido; para saber relacionarse con los demás; para saber dar respuestas lógicas a las preguntas que les plantee, para ofrecer soluciones a los problemas que acontezcan en su vida cotidiana.
- En relación con la pregunta anterior, ¿estas dificultades se han podido superar o son permanentes?
Las dificultades cognitivas aparecen según el contexto en el que se haya desarrollado la niña o el niño síndrome de Down. Y según el concepto que tengan, las personas que les rodean, sobre el síndrome de Down; puesto que la inteligencia no viene determinada sino que se adquiere.
- ¿Cómo es la afectividad en el síndrome de Down?
La solidaridad consiste en hacer causa común con otras personas. Supone, con respecto a la autonomía y ala cooperación, un grado mayor de descentramiento, ya que la persona solidaria puede participar de problemas, conflictos o anhelos de persona o de grupos que le son lejanos y que, incluso, pueden estar en condición de sus propios intereses. En cierta manera, podemos decir que la persona solidaria empatiza y asume la situación de la otra o del otro. Y en este reconocimiento de la otra y el otro radica el descubrimiento del "yo" social, al ser legítima de la persona con síndrome de Down que lo es.
Un clima familiar y un clima afectivo de la escuela, sereno, tranquilo, de aceptación incondicionada, con un afecto sentido y manifestaciones de manera adecuada, constituyen el marco apropiado para el desarrollo de una persona sana y equilibrada, teniendo una importancia esencial en la vida emocional.
- El movimiento es la capacidad que tenemos los seres humanos de relacionarnos a través del mismo, ¿qué autonomía tiene las personas síndrome de Down en este ámbito?
El movimiento es otra vía de conocimiento para hacernos con el otro, hemos de considerarlos como comportamientos que nos acercan a al conocimiento.
Desde mi experiencia, subrayo y confirmo la importancia del movimiento como conocimiento y como un comportamiento que, a su vez, permite el conocimiento. Nos alejamos, por tanto, del tratamiento motor, o aún peor, de "la gimnasia" (como suelen denominar las familias a la estructuración precoz) para corregir la posible hipotonía y como decía al principio, esta dimensión motriz está influenciada por el desarrollo cognitivo, afectivo, lingüístico en las personas con Síndrome de Down. Ahora bien, para el profesional no sólo es importante conocer el desarrollo motriz, sino también el área de desarrollo potencial que no viene representada por la competencia que tiene la niña o el niño síndrome de Down para resolver una determinada tarea con ayuda de los demás.
La autonomía que pasa para que la otra y el otro me conozcan tal y como soy, como le gustaría que fuera (identidad). El reconocimiento y la dignidad son los elementos que definen la autonomía ya que la dignidad no es un concepto abstracto, sino concreto, al ser valorado como una persona activa que se desenvuelve con soltura en el medio.
- ¿Qué piensa en relación con la moral en las personas síndrome de Down?
En el plano moral, el sujeto autónomo vendría caracterizado por la construcción de un conjunto de convicciones personales que utiliza para regular su comportamiento y tiene en consideración todos los factores pertinentes, no sólo los inmediatos. En el desarrollo moral de la niña o del niño síndrome de Down tiene relevante papel de figura e la mediación (el adulto en general). Él puede inclinar el fiel de la balanza hacia el lado autónomo o heterónomo de la niña o el niño. La utilización sistemática del castigo o la recompensa, conduce al cálculo de beneficios - riesgos, la conformidad ciega o la rebeldía más que a tener en cuenta las repercusiones que puedan ocasionar las conductas sobre los demás. Las personas con síndrome de Down tienen que aprender las normas de convivencia y de relación en casa, en la escuela y en la calle. Tiene que aprender lo que está bien y lo que no lo está. Hay que evitar el doble código de normas tan frecuente en la vida de las personas con síndrome de Down, las normas del padre y de la madre, de la abuela y del abuelo, ello más que favorecer la autonomía moral, da lugar a graves deterioros de la misma.
- ¿Cree qué las personas con síndrome de Down tienen personalidad propia?
Es muy común en el mundo de las personas con síndrome de Down el tender a crear una esterotipia sobre la personalidad de estas personas, como si todas ellas tuviesen que ser necesariamente muy sensibles, afectuosas, muy imitadoras, siempre de buen humor, amables, aunque a veces tozudas u obstinadas, etc. Estos u otros indicadores siempre están presentes en la documentación de los expertos. Como es sabido la personalidad de una persona viene determinada por el modo como suele comportarse o manifestarse dicha persona o como afronta su papel ante la vida. Todo ello irá configurando su identidad como tal.
Sabemos por la psicología del desarrollo y de la personalidad la idea que la niña y el niño, con o sin cuarenta y siete cromosomas, va teniendo de quién es ella o quién es él, se va originando gracias a los elementos que llegan a través de múltiples vías (desde las sensaciones que producen en el cuerpo las caricias, a la imagen que le devuelve el espejo al fijarse en él, hasta el nombre que se la da, o la comparación de sí mismo con los demás).
3. Entrevista a S. M. Puechel y J. K. Pueschel
- ¿Usted definiría a las personas con síndrome de Down con deficientes mentales?
El síndrome de Down basado en el análisis molecular de las duplicaciones específicas en el brazo largo del cromosoma 21. La persona síndrome de Down no es deficiente mental, sino que es un enfermo al que hay que tratarlo lo mejor posibles para que disfrute de una vida digna.
- ¿Cree qué las personas con síndrome de Down son incapaces de aprender?
En relación con los datos morfológicos y funcionales obtenidos en las personas con síndrome de Down, cabe elaborar una propuesta de correlación entre otros hallazgos y algunos de los problemas de conducta y aprendizaje que frecuentemente aparecen en los niños y muchachos con síndrome de Down, prescindiendo de cualquier referencia al proceso de envejecimiento.
Son corrientes en las personas con síndrome de Down los problemas de atención y su tendencia a la distracción, y la dificultad para mantener la atención y permanecer constante en la realización de una tarea. Les resulta difícil procesar retener y evocar la información visual y auditiva. Esta dificultad abarca tanto los sistemas de reducción como los de ejecución, si bien se ha observado repetidas veces que, en general, las modalidades auditivas están más afectadas que las visuales.
La memoria a corto plazo depende intensamente de la función de las áreas secundarias y terciarias en interacción permanente con los lóbulos frontales. Por eso las lesiones en estas regiones, tal y como las vemos en las personas con síndrome de Down, deben de ser las responsables de los problemas que aparecen en la memoria y en los procesos mediante los cuales se toman decisiones, funciones todas ellas que forman parte consustancial del aprendizaje y del raciocinio. También, presentan problemas para retener la información y programar secuencias de conducta, dos aspectos ligados a la actividad de los lóbulos frontales.
- Según su pensamiento, ¿qué trastornos del lenguaje presentan las persona con síndrome de Down?
Las dificultades de lenguaje de las personas con síndrome de Down exceden por lo general de las que se ven en otras personas con debida a otra etiología y de similar capacidad cognitiva. Las principales alteraciones demostradas por diversos estudios sobre el desarrollo del lenguaje en los niños con síndrome de Down son las siguientes [Miller (1987, 1988), Rondal (1986)]:
a) asincronía en la producción del lenguaje, cuando se compara con la capacidad para entenderlo y con otras habilidades cognitivas.
b) El comienzo de la deficiencia en la producción coincide con la producción de palabras (enriquecimiento del vocabulario).
c) Retraso en el desarrollo de las habilidades sintácticas.
d) Una gran variedad en el perfil del desarrollo y en la producción del lenguaje, de una persona a otra.
- Según su teoría, ¿qué dificultad cognitiva presentan las personas con síndrome de Down?
El desequilibrio genético producido por la trisomía del cromosoma 21 parece expresarse en el sistema nervioso central de una manera específica y constante. Pero como ocurre con otros órganos, existen grandes diferencias de unos individuos a otros. En general, la mayor parte de las limitaciones en el desarrollo del cerebro aparecen durante los primeros meses y años de la vida posnatal, ocasionando una reducción en la población de las neuronas corticales y en la capacidad de conexión sináptica. Con frecuencia se observan deficiencias en la transmisión sináptica, en la integración de los potenciales evocados y en la intercorrelación funcional entre distintos lóbulos corticales. Estas lesiones afectan de modo permanente las áreas primarias y de asociación, la corteza frontal, el hipocampo y el cerebelo. Estas extensas alteraciones de las áreas corticales parecen explicar la dificultades específicas que se observan es la memoria a corto y a largo plazo, en la habilidad lingüística y en los procesos cognitivos y de aprendizaje de las personas con síndrome de Down. La utilización de la moderna tecnología de la imagen para analizar el cerebro, en conjunción con los análisis neurofisiológicos, ha de servir para profundizar en nuestro conocimiento sobre las implicaciones de las lesiones del sistema nervioso central, tal como aparece en el síndrome de Down, en relación con las dificultades cognitivas y de aprendizaje.
- En relación con la pregunta anterior, ¿estas dificultades se han podido superar o son permanentes?
Además de las influencias genéticas, los ambientes nutricional y educativo modulan de forma importante diversos episodios del desarrollo cerebral, si bien se desconoce todavía la intensidad y la cualidad de esta influencia, por lo que resulta un cierto grado impredecible.
- ¿Cómo es la afectividad en el síndrome de Down?
En las personas con síndrome de Down pueden tener alteraciones de ajuste; en estas personas con alteraciones de ajusta se aprecia de modo invariable un deterioro en el funcionamiento escolar, ocupacional o social. Las personas con retraso mental son tan vulnerables a los agentes estresantes, sino más, que la gente con inteligencia media.
Otro tipo de alteraciones son las afectivas, las más graves son la depresión mayor y la manía.
La depresión mayor, se caracteriza por la depresión del ánimo o la pérdida de interés o de placer, y por la presencia al menos de cuatro de los siete síntomas: pérdida o ausencia de peso, cambios en el sueño (aumento o reducción),agitación o retraso psicomotor, fatiga o pérdida de energía, sentimientos de inutilidad o de culpa excesiva, escasa capacidad para concentrarse o indecisión, y pensamientos de muerte o de suicidio.
La manía, se caracteriza por la presencia de un ánimo excitado o irritable y de al menos cuatro de los ocho síntomas: Autoestima exagerado, poco sueño, hablar excesivo, fuga de las ideas, tendencias a la distracción, aumento de la actividad o de la agitación, compás excesivas o indiscrepciones sexuales.
- El movimiento es la capacidad que tenemos los seres humanos de relacionarnos a través del mismo; ¿qué autonomía tienen las personas síndrome de Down en este ámbito?
El concepto de atención a las personas con síndrome de Down ha evolucionado hasta llegar a la promoción de la función y de la independencia. Cuando se explora a una de estas personas el médico debe ser consciente de que existen diversos trastornos del esqueleto y problemas articulares que necesitan ser considerados. Concretamente habrá que valorar muy cuidadosamente a las personas que presentan hiperflexibilidad extrema; las que se quejan de molestias cervicales; las que tienen complejidades neurológicas con problemas de cadera, rodilla o pies, y las que tienen síntomas artríticos que evolucionan hacia una acusada discapacidad. Es bien sabido que la patología grave de la columna cervical puede tener consecuencias mortales. Del mismo modo, la inestabilidad crónica de las caderas, rodillas y otras articulaciones, y la artritis pueden incapacitar el movimiento de un individuo y ser causa de abundante morbilidad. A las personas con síndrome de Down que tengan estos trastornos osteoarticulares hay que proporcionarles la mejor atención médica y tratamiento quirúrgico, que redundarán en una mayor calidad de vida. Puesto que la mayoría de los problemas ortopédicos en las personas con síndrome de Down se deben a una anomalía de la estructura del colágeno.
- ¿Qué piensa en relación con la moral en las personas con síndrome de Down?
Los trastornos de la conducta consisten en una amplia gama de conductas antisociales: peleas, rabietas, actos destructivos, robos, fugas e incendios.
La conducta disocial consiste principalmente en una conducta de negarse a cooperar en la familia. Ambas formas son problemas muy corrientes en la niñez y en la adolescencia, con una prevalencia de 5 al 10%.
¿Cree qué las personas con síndrome de Down tienen personalidad propia?
La inteligencia no es un proceso de "todo o nada". De hecho, la actividad humana, el sentimiento de conciencia personal y demás cualidades humanas ni requieren un alto nivel de inteligencia. Por consiguiente, las personas con síndrome de Down pueden y deben disfrutar de una alta calidad de vida, en tanto en cuanto los objetivos y expectativas que introduzcamos en sus vidas no rebasen sus auténticas capacidades y se ajusten a sus necesidades básicas reales. |