15-M: ¿La derrota del conformismo?

Antonio Díaz López
Estudiante de Psicologia, Universitat Oberta de Catalunya (España)

“Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes
han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación,
ni al pueblo al descontento.”

Niccolò Machiavelli


Introducción

Vivimos en una era de incertidumbre y de inseguridades invisibles. La crisis financiera global ha está creando un clima de rabia impotente que se palpa en todas las esferas de la realidad cotidiana. Está en la calle, en los medios y pronto en los libros de historia. Nuestra realidad es convivir con la sensación de que estamos pagando por una crisis que ha sido provocada en gran medida por el afán de enriquecerse de un sistema que no supo decir contener su amor al ladrillo, al cemento y a la especulación desmedida.

Lamentablemente, ésta es la guinda del pastel de una generación que ha crecido en el descontento, muy consciente de que el sistema político y democrático cada vez se ajusta menos a las necesidades de las generaciones modernas haciéndose cada vez más evidente que la política se está convirtiendo (si es que alguna vez fue algo diferente) en otro medio de preservar el status quo de unas clases dominantes y unos valores anclados en el pasado. Con todos los casos de corrupción y las constantes muestras de ineptitud de nuestros gobernantes, ¿cómo creer que ésa gente de sonrisa maquiavélica busca el bien común y no su propio interés?

El 15-M, la vox populi pronunció su primer “Basta”. Sin violencia ni ríos de sangre sino con sentido común y usando el arma más imbatible de todas: las ideas.

La Spanish Revolution y el código de las normas sociales

El 15-M rompió una serie de factores que se consideraban norma dominante en una manifestación, el primero de ellos es la ausencia de actos violentos, y seguidamente, que una manifestación tan claramente centrada en cuestiones de reforma del sistema político no mostrara afiliaciones ni inclinaciones ideológicas concretas de manera expresa. Ni de izquierdas, ni de derechas ni de centro. Su única ideología era la voluntad de cambio.

Fue interesante observar en directo el proceso de génesis normativa en un evento social de esta categoría. Tomando como referencia el evento de Barcelona, se gesta un proceso donde se pueden identificar normas explícitas e implícitas en las relaciones y reivindicaciones.

En la observación del movimiento, se detectan normas implícitas, como el uso de las redes sociales Online como Facebook o Twitter como medio predilecto para organizarse, comunicar información en tiempo real. Éstas demostraron como se pueden tener conectados al momento millones de personas y difundir información, lemas y proclamas instantáneamente a las masas.

Otra norma no escrita era la participación abierta de todos los presentes. Cualquiera podía subir al estrado con el micro y expresar libremente su opinión.

Las normas explícitas por otro lado se pueden encontrar en los manifiestos que se hicieron públicos durante las manifestaciones. En la página web de Democracia Real Ya, el manifiesto explica su rechazo de manera explícita a cualquier tipo de colectivo que muestre actitudes xenófobas:

“Debemos resaltar que la plataforma Democracia real YA no organizará, fomentará ni tolerará ningún tipo de violencia, actos vandálicos, homófobos, racistas, o xenófobos por parte de personas, grupos o asociaciones adheridas a la misma. Por esta misma razón, no podemos admitir la adhesión o apoyo a nuestra plataforma de cualquier grupo fascista, racista o xenófobo, o de tendencia autoritaria, del signo que sea. Este es un movimiento pacífico.”

Lo que obviamente, implica como norma la condena de cualquier acto violento:

“Consideramos que el uso de actos violentos y/o vandálicos solamente da lugar a malestar y enfrentamientos y que no ayuda, en ningún caso, a los objetivos de esta propuesta. Sostenemos que el camino para lograr dichos objetivos pasa por actuaciones pacíficas, y en todo caso, desobediencia civil. Por lo tanto, esta Plataforma manifiesta claramente su repulsa a dichos actos violentos.”

Otra norma clara es la de neutralidad política de los participantes, que aún teniendo afiliaciones, pueden participar a título personal, claro está:

“Para garantizar la neutralidad política de este movimiento ciudadano no se aceptará la adhesión directa de ningún partido político o sindicato. Invitamos a sus miembros a que participen en esta convocatoria de forma individual.”

La coherencia de las normas que surgen del movimiento en referencia a las propuestas de reforma y a la identidad social de los participantes que proponen son envidiables. Se incita al diálogo, a la revolución pacífica, se rechazan las posturas extremistas o violentas y sólo se justifica en última instancia la desobediencia civil. Las normas que surgen del movimiento son una oda al sentido común.

La innovación de la minoría

Es un hecho que son las minorías las que cambian la sociedad, los indignados podrían ser considerados una minoría nómica (2008), en tanto que presenta propuestas de cambio y sus normas propias para que se adapten por el resto de la sociedad.

Remitiéndonos a la web de Democracia Real Ya! Podemos ver que las propuestas de cambio hacen referencia a la erradicación de los privilegios de la clase política y de las entidades bancarias, a medidas contra el desempleo, reivindicación del derecho a la vivienda y a una democracia más participativa y que haga un mejor uso de las nuevas tecnologías.

Queda por ver si la influencia que ejerce el movimiento se cristaliza en respuestas palpables de la clase política, ya que el proceso en que dos poderes ejercen influencia entre ellos no funciona en una sola dirección, sino que funciona en ambas (2008), y las minorías no siempre tienen las de ganar.

¿Pero podemos afirmar realmente que la mayoría numérica de los ciudadanos de un país son una minoría?

En efecto, ya que lo que define a un grupo como mayoría/minoría no son sorprendentemente las matemáticas, sino la predominancia de sus valores en la sociedad (2008).

La influencia de las minorías, también llamada innovación, es el proceso mediante el cual un grupo reducido de personas canalizan un cambio de actitudes en la sociedad y la Spanish Revolution se constituye precisamente como una de éstas.

Las minorías activas buscan precisamente lo que están consiguiendo los “indignados”: crear preocupación, plantear un conflicto de manera abierta (tanto física como mediáticamente) y hacerlo con una presentación de propuestas clara.

La acampada de Barcelona no fue sino una de las muchas que se convocaron en el país, y en las semanas siguientes surgieron protestas hermanas en diferentes países de Europa como Grecia o Londres (2011).

El conflicto no pudo ser más visible, pues no sólo había manifestaciones en las capitales más conocidas del mundo, sino que las noticias sobre el fenómeno colapsaban los medios de comunicación y las sesiones de informativos. Poco importaba ya la objetividad de los medios: La Spanish Revolution era la portada de todos los periódicos.

Para analizar los elementos que han favorecido el éxito del movimiento 15-M, tenemos que hacer primero especial hincapié en el contexto en que la sociedad vive hoy día.

En la sociedad española se respira un clima de desencantamiento, de desilusión, de rabia impotente por el precio que le toca pagar al ciudadano medio en ésta crisis financiera global, una crisis provocada por las especulaciones de unas clases altas y de entidades con un ansia voraz de aumentar sus beneficios.

Analizando el movimiento, se tiene que destacar el gran protagonismo de las redes sociales y cómo se han consagrado como el medio de comunicación que ha sido capaz de reunir a miles  de personas en un lugar concreto protestando por una causa común.

Un medio fácil de utilizar, al alcance de todos, inmediato y de propagación masiva

Otro fenómeno interesante es la simpatía popular que ha despertado el movimiento, que supera al de sus detractores. Las razones no sorprenden, ya que es raro encontrar un colectivo  sin afiliación política (lo que la gente identifica como desinteresado), que buscan cambio mediante el diálogo y actitudes no violentas, que formulan unas propuestas razonables y nada extremistas reivindicando problemáticas sociales muy extendidas.

Sin embargo, cuando un grupo de individuos desafía al sistema o al orden establecido, éste tiene unos mecanismos para  intentar contrarrestar la posible amenaza; uno de ellos es la deslegitimación.

Gran parte de los intentos por desacreditar el movimiento se realizaron a nivel mediático, la mayoría provenientes de periódicos o cadenas de televisión muy politizados.

Encontramos La Razón, que  afirma sobre la manifestación en la Puerta del Sol (Madrid) del 19 de mayo que “se trata de un movimiento ciudadano, apolítico y virtual, del que se quieren apoderar, para instrumentalizarlo en su favor, elementos anarquistas y de la extrema izquierda” , por no mencionar la famosa portada retocada digitalmente para hacer parecer menos concurrida la manifestación del 19 de Junio (2011).

En El economista, Jiménez Losantos daba una opinión restando importancia a la cifra de personas que se manifestaban “con tan poca gente se puede montar el numerito, que no es más que una típica movida socialista para que, aprovechando su poder omnímodo en los medios de comunicación, cuatro gatos monten una revolución en un telediario” (2011).

A nivel televisivo, el canal Intereconomía fue otros de los que intentaron con más fuerza desacreditar el movimiento, como por ejemplo en su proclama de que “Indignados radicales estaban cazando policías” (2011).

Informaciones basadas en opiniones, objetividad cero, rozando la calumnia. Éstas fueron algunas de las respuestas mediáticas de la mayoría.

¿Pero qué pasa cuando la mayoría intenta deslegitimar a la minoría en el plano del poder?

Relaciones de poder: legitimidad contra legalidad

El poder puede definirse y entenderse más como una red de relaciones entre diferentes elementos, que se extiende a multitud de ámbitos. (Foucault).

“El poder no opera en un solo lugar, sino en lugares múltiples: la familia, la vida sexual, la forma en que se trata a los locos, la exclusión de los homosexuales, las relaciones entre hombres y mujeres… relaciones todas ellas políticas. No podemos cambiar la sociedad, a no ser que cambiemos estas relaciones.”  (Foucault, 1978).

Es interesante ver las tipologias de poder que entraron en conflicto durante los sucesos posteriores al 15-M abriendo un interesante debate entre legalidad y legitimidad.

A nivel jurídico, que es el que se constituye en base a órdenes explícitas y a seguir leyes concretas, hubo un claro conflicto cuando los indignados desafiaron expresamente la orden de no manifestarse  en la Puerta del Sol, lo que no conllevo represalias por parte del gobierno.

Otro intento por parte del sistema de poder jurídico por deslegitimar el movimiento fue el caso de los policías infiltrados, en el que Mossos d’esquadra (policía catalana) se hicieron pasar por manifestantes incitando a la violencia, para luego ser escoltados por la misma policía a un lugar seguro. El movimiento contrarresto el intento con multitud de videos inundando la red que demostraban el comportamiento sospechoso de los supuestos manifestantes, la supuesta escolta e incluso como algunos de los detenidos llevaban las mismas botas que los agentes de seguridad.

Conclusiones

Se respira en el ambiente un sentimiento generalizado de que las clases bajas son las que están pagando un crisis provocada por entidades financieras y clases altas por igual.

La Spanish Revolution fue una llamada de atención, no una derrota permanente del conformismo. El conflicto se está diluyendo, ya no es tan candente como meses atrás. Los resultados de las elecciones del 20-N dejan claro que España tiene más bien poca memoria política. Esperemos que sea algo más que un lamento de las masas lanzado al vacío.

Referencias bibliográficas

– Blog “Las malas lenguas” (2011):
http://www.lasmalaslenguas.es/2011/05/19/los-fascistas-relacionan-a-los-indignados-con-eta-y-piden-una-contundente-carga-policial
– «Dialogue on Power» («Dialogue sur le pouvoir»); conversación y debate informal con estudiantes de Los Angeles, transcrita por Grant Kim a partir de una grabación efectuada en mayo de 1975 en la Founders Room del Pomone College, en Claremont, y publicada en una revista destinada al campus. Wade (S.) (comp.), Chez Foucault, Los Ángeles, Circabook, 1978, p. 4-22.
– Democracia Real Ya! (2011). Lista de organizaciones adheridas:
http://www.democraciarealya.es/adhesiones
– Diario El Economista (2011). España:
http://ecodiario.eleconomista.es/politica/noticias/3078030/05/11/Jimenez-Losantos-Los-que-se-manifiestan-son-una-izquierda-rabiosamente-antiliberal.html
– Diario La Razón (2011): “La izquierda radical tras las protestas de los ‘indignados’.” España:
http://www.larazon.es/noticias/show_sin_cache/1228-la-izquierda-radical-tras-las-protestas-de-los-indignados?abrir=abrir
– Diario El economista (20/06/2011): “La Razón ‘manipula’ las fotografías de la manifestación del 19-J.” España:   
http://ecodiario.eleconomista.es/politica/noticias/3168652/06/11/La-Razon-manipula-las-fotografias-de-la-manifestacion-del-19J.html
– Cadena de TV La Sexta. “La sexta noticias” (2011): “La sexta revive el 15M.” España:
http://www.lasextanoticias.com/videos/ver/lasexta_revive_el_15m_con_este_documental/513773
– Lista de ciudades que están tomando la plaza (2011):
http://tomalaplaza.net/lista-de-ciudades-que-ya-han-tomado-la-plaza
– Cadena de TV Intereconomía. “Telediario” (2011): “15-M a la caza de los policías”:
http://www.intereconomia.com/video/telediario-intereconomia/15-m-caza-los-policias-20110826
– Varios autores (2008): Materiales de “Fonaments Psicosocials del Comportament Humà: Mòdul 5, Influència, Conformitat i obediència.”