¿Soy Libre o Esclavo? Cómo interpretan los adolescentes el concepto libertad

Angélica Irene Hernández González
Licenciada en Psicología
Luis Ángel Serratos Gallegos
Egresado de Psicología

Facultad de Estudios Superiores Iztacala. Universidad Nacional Autónoma de México.

Resumen

El presente artículo surge de la pregunta, ¿Soy libre o esclavo?, un problema presente en la vida y en los actos del ser humano, sin embargo, en la etapa adolescente este cuestionamiento se vive con mayor intensidad, por ello el objetivo de éste consistió en obtener las diferencias y semejanzas que existen en la forma de pensar acerca del concepto de libertad de los adolescentes comprendida en un rango de edad entre los 16 y 21 años del Área Metropolitana de la Ciudad de México; donde se pudo observar que el concepto más mencionado fue el de responsabilidad, ya que la libertad no tiene sentido si la responsabilidad no existe; la responsabilidad  es un indicador de madurez en cualquier grado de crecimiento del ser humano. Asimismo, la libertad juega un papel fundamental en la vida del ser humano, todo el tiempo está tomando decisiones más o menos relevantes, lo importante de estas decisiones es que cada quien conformará su vida a su manera y como la sociedad le permite llevarla a cabo, lo vitalmente importante es que el individuo tenga amplitud en su libertad y se pueda liberarse de las cadenas que le hacen ser esclavo, libertad que servirá para llevar una vida mucho más plena.

Palabras clave: libertad, adolescentes, libre, esclavo, responsabilidad.

Abstract

This article arises from the question, Am I free or slave?, A problem in the life and acts of human beings, however, in the adolescent stage this question is lived more intensely, so the goal of this was to obtain the differences and similarities in the way of thinking about the concept of freedom of adolescents ranging in age range between 16 and 21 years in the Metropolitan Area of Mexico City; where it was observed that the concept of responsibility was mentioned, and that freedom is meaningless if it does not show responsibility, responsibility is an indicator of maturity in any degree of human growth. Furthermore, freedom plays a key role in human life, all the time is making decisions more or less relevant, the importance of these decisions is that everyone conform to their way life and society and allows you to take out. This is vitally important that the individual has latitude in their freedom and can be free from the chains that make him a slave, a freedom that will help lead a much fuller life.

Keywords: freedom, teens, free, slave, responsibility.

Introducción

La libertad ha sido un concepto retomado por muchos autores, desde los filósofos clásicos de la antigua Grecia, los filósofos medievales y los de la ilustración, hasta nuestros tiempos, pareciera ser un tema resuelto ya, pues se considera que todos somos libres de elegir nuestro camino y que nadie tiene derecho de interferir en nuestras vidas, ¿es verdadera está afirmación?, ¿en verdad elegimos nuestros caminos por nosotros mismos?, ¿somos libres o esclavos?.

“No te di, Adamo, ni un puesto determinado, ni un aspecto propio, ni función alguna que te fuera peculiar, con el fin de que aquel puesto, aquel aspecto, aquella función por los que te decidieras, los obtengas y conserves según tu deseo y designio. La naturaleza limitada de los otros se halla determinada por las leyes que yo he dictado. La tuya, tú mismo la determinarás sin estar limitado por barrera ninguna, por tu propia voluntad, en cuyas manos te he confiado. Te puse en el centro del mundo con el fin de que pudieras observar desde allí todo lo que existe en el mundo. No te hice ni celestial ni terrenal, ni mortal ni inmortal, con el fin de que —casi libre y soberano artífice de ti mismo— te plasmaras y te esculpieras en la forma que te hubieras elegido. Podrás degenerar hacia las cosas inferiores que son los brutos; podrás —de acuerdo con la decisión de tu voluntad— regenerarte hacia las cosas superiores que son divinas.” (Pico Della Mirándola, Oratio de hominis dignitate, citado en Fromm, 2006).

Fromm (2006), menciona que la lucha por obtener la libertad se ha llevado desde que el hombre tiene conciencia de ser hombre y que el hombre por el hecho de serlo tiene los mismos derechos que cualquier otro, estas luchas son mucho más evidentes en el transcurso de la edad media hasta la época actual, con sus evidentes diferencias. La sociedad medieval no contaba con un concepto claro no solo de libertad, sino un concepto claro en cuanto al hombre se refiere, el hombre durante este periodo se caracteriza por la ausencia de libertad individual ya que estaba atado a una función específica dentro de un orden social. Un hombre tenía muy pocas posibilidades de llevar a cabo una modificación en su estado social ya que no poseía la libertad de vestirse como quería, ni de comer lo que le gustaba. Pero aún cuando la persona no estuviera libre en un sentido moderno no se encontraba sola ni aislada, ya que desde su nacimiento poseía un lugar determinado en su entorno, en su mundo social, el hombre se hallaba arraigado en un todo estructurado, cumplía una función específica en una compleja maquinaria; era campesino, artesano, caballero, y no un individuo a quien se le había ocurrido tener esta o aquella ocupación. Sin embargo, en la sociedad actual no han cambiado mucho las ataduras de la edad media, aún es difícil tener movilidad social, ya que las oportunidades para crecer deben ser aprovechadas al máximo, sin embargo, el aprovechamiento de estas oportunidades depende mucho de las ilusiones, objetivos, metas y motivación de la persona para lograr esto.

El hombre actual tampoco puede vestir como quisiera, está atado a los lineamientos de la sociedad,  la moda, lo que los demás piensan de él, pero jamás piensa en lo que está bien para él, toma primero en cuenta lo que los demás le hacen ver y después lo que quiere y desea, lo que le agrada y le hace sentir bien, se ve inmerso en lo que la gente quiere y espera, está anclado a expectativas externas, “lo que está bien, lo que es correcto, lo mejor para la persona”. En esta sociedad los jóvenes no eligen la profesión que quieren desempeñar sin antes consultar con las personas que sostienen sus estudios; las profesiones se eligen por los ingresos que se tendrán, por presión social y familiar, en realidad no existe totalmente la libertad de elegir la profesión en la que el individuo se quiera desempeñar.

Para Fromm (2006), la sociedad medieval no despojaba al individuo de su libertad, porque el individuo no existía todavía; el hombre estaba aún conectado con el mundo por medio de sus vínculos primarios. No se concebía a sí mismo como un individuo, excepto a través de su papel social. A pesar de todo lo anterior Santo Tomás de Aquino (2010), en su Suma Teológica presenta un concepto de la libertad referida por él como libre albedrío: en el hombre hay libre albedrío ya que de no ser así, inútiles serían los consejos, las exhortaciones, los preceptos, las prohibiciones, los premios y los castigos. Para demostrarlo, hay que tener presente que hay seres que obran sin juicio previo alguno. Estos seres que obran sin previo juicio son los animales ya que para él están dominados por sus instintos y por ello no son libres. Con lo anterior podemos observar que si bien la sociedad no tenía un concepto claro de la libertad, en algunos sitios el hombre empezaba a buscar repuestas sobre su realidad.

Cuando la estructura de la sociedad y la personalidad cambiaron después de la edad media, creció en importancia el capital, la iniciativa económica individual y la competencia, se desarrollo la clase adinerada, que controlaba los medios de producción, el individualismo aumentó en todas las esferas de la actividad del hombre, el gusto, la moda, el arte, la filosofía, la teología, etc. El hombre se descubre a sí mismo y a los demás como individuos, como entes separados; descubre la naturaleza como algo distinto a él mismo, la descubre como objeto de dominación de manera espiritual y material (Burckhardt citado en Fromm, 2006).

He aquí donde la sociedad empieza a formar su concepto de libertad, ocurren movimientos sociales y culturales en el Renacimiento y la Reforma caracterizada por una revolución en las creencias religiosas. Es aquí donde empieza la etapa moderna y surge el individualismo como una forma de competencia, en el que surge la libertad como un derecho indispensable. No obstante, el ser humano tiene la característica de ser un individuo social, el hecho de generar el individualismo como esa forma de competencia lo convierte en esclavo de sus necesidades y no las de su grupo, solo busca la realización propia y no la su comunidad, olvida sus raíces, su esencia. El hombre moderno piensa que comunicarse por medio del internet y tener una “charla” agradable con alguien que tal vez no exista, es lo máximo y olvida que está solo, sentado frente a un monitor, olvidado de la sociedad, viviendo en un mundo irreal.

Frankl (2003), recalca que el hombre es un ser libre. Al decir esto no quiere decir, que el hombre esté condicionado, limitado o determinado de múltiples elementos o factores, pero su lema es “Autonomía a pesar de dependencia”. A quienes piensan que el hombre es producto de estos condicionamientos responde diciendo que: El hombre no está totalmente condicionado y determinado; es él quien determina si ha de entregarse a las situaciones o hacerles frente. En otras palabras, el hombre, en última instancia se determina a sí mismo.

El hombre “libre” piensa que el tiene poder sobre sus actos porque él decide hacerlos; pero olvida algo de suma importancia, su personalidad. Olvida que lo que él piensa no es otra cosa que lo que todo el mundo piensa, no tiene nada de original, se convierte en uno de los fantasmas de los que escapaba en la edad media, vuelve a ser esclavo de la forma de pensar, es dominado por el pensamiento de  las masas. Como menciona Fromm (2006) los hombres se sienten fascinados por la libertad creciente que adquiere a expensas de poderes exteriores, y se ciega frente al hecho de la restricción, angustia y miedo interiores, que tienden a destruir el significado de las victorias que la libertad ha logrado sobre sus enemigos tradicionales.

El hombre dirige y hace su vida en cuanto  a su deseo de sentido, el hombre posee aspiraciones por encontrar y realizar este sentido, así como encontrarse con otro ser humano en forma de un “tú” para sentirse completo ya que en la realización de un sentido y el encuentro con otro ser humano el hombre encuentra su felicidad y placer. Sin embargo, no sólo es necesario encontrar el sentido, también la conciencia moral guía al hombre en esa búsqueda. La conciencia moral es un órgano de sentido. Se puede definir como la facultad de intuir el sentido único y peculiar que late en cada situación. El sentido permanece intacto aunque las tradiciones se derrumben, ya que es algo único y peculiar, algo que siempre cabe descubrir; los valores, en cambio, son ciertas categorías universales sobre el sentido, no inherentes a situaciones únicas y peculiares, sino típicas, recurrentes y que caracterizan la condición humana. La vida conservaría su sentido aunque desaparecieran todas las tradiciones de la humanidad y no subsistiera ningún valor general (Frankl, 2003).

“La conciencia moral puede también extraviar al hombre. Es más, hasta el último instante, hasta el último suspiro, el hombre no sabe si ha cumplido realmente el sentido de su vida o más bien se ha equivocado: ignoramus et ignorabimus. Pero el hecho de que no sepamos ni siquiera en el lecho de la muerte si el órgano de sentido, que es nuestra conciencia, no ha sufrido una ilusión, significa que la conciencia de los demás puede haber tenido razón. La tolerancia, sin embargo, no equivale a la indiferencia, ya que el respeto a la fe ajena no significa en modo alguno la identificación con esa fe.” (Frankl, 2003).

La humanidad ha perdido en gran parte el recuerdo de los hombres y mujeres valientes que lucharon por seguir sus ideales en contra del sistema, ha perdido el espíritu de lucha, la condición de ser libre no solo porque se actúa así, sino porque se piensa en ser libre, ese pensamiento que abandona la inseguridad de los que los otros piensan, una ideología original, en el que el hombre actúa no por solo hacer las cosas de manera monótona, sino porque sabe que estás acciones tienen consecuencias y está dispuesto a afrontarlas con responsabilidad.

Frankl (2003), menciona que la libertad sólo es una parte de la historia y la mitad de la verdad. La libertad no es más que el aspecto negativo de cualquier fenómeno, cuyo aspecto positivo es la responsabilidad. De hecho, la libertad corre el peligro de degenerar en nueva arbitrariedad a no ser que se viva con responsabilidad. Así pues ni libertad sin responsabilidad, ni responsabilidad sin libertad, ambas son esenciales para el hombre, la libertad es la base sobre la cual descansa la responsabilidad, y la responsabilidad cumple la función de un vínculo entre la libertad, ya que el hombre llevaba a cabo el ejercicio de la libertad en virtud de su propia libertad, ya que el hombre siempre debe de ser responsable antes sus actos, pues si no se cumple con este requisito la libertad degenera en libertinaje.

Según Frankl (2003), el hombre es responsable ante una serie de instancias ante las cuales uno se siente responsable, como son la familia, la sociedad, Dios. Son instancias que, al no ser merecedoras de una valoración unánime, no han alcanzado una aceptación universal. Pero, sobre todo, son instancias externas al hombre. Distinta de la conciencia, que reside en el interior de cada uno.

La conciencia tiene bastante importancia, según Frankl (2003), la conciencia es el órgano del sentido pues la conciencia guía al hombre al descubrimiento del sentido. El hombre es siempre responsable del sentido de su vida; en cada momento y situación él, y nadie más que él, carga con la responsabilidad de dar respuesta a las preguntas que la vida le va planteando. La responsabilidad es un compromiso del que nadie puede huir ya que el hombre siempre es responsable ante algo o alguien.

Durante el proceso de crecimiento del hombre es sin duda en la adolescencia donde ocurren grandes cambios tanto físicos como psicológicos, estos cambios hacen que el adolescente sea rebelde, curioso con respecto a su entorno y exija libertad, así como responsabilidades mayores; Aberastury (2005), menciona que sólo cuando el adolescente es capaz de aceptar simultáneamente sus aspectos de niño y de adulto, puede empezar a aceptar en forma fluctuante los cambios de su cuerpo y comienza a surgir su nueva identidad. He aquí donde el adolescente debe abandonar la solución del “como si” otorgada por el juego, para enfrentar el sí y el no, de la realidad que se le presenta. Exige y necesita vigilancia y dependencia, pero sin transición surge en él un rechazo al contacto con los padres y la necesidad de independencia y de huir de ellos.

Horrocks (2001) menciona que, a más presión por parte de los padres y a más incomprensión frente al cambio, el adolescente reacciona con más violencia por desesperación. Es a esta altura de la crisis cuando los padres recurren a otros medios de coacción de la libertad, las exigencias básicas de libertad que plantea el adolescente a sus padres son como refiere Aberastury (2005): libertad en salidas y horarios, libertad de defender una ideología y libertad de vivir un amor y un trabajo.

No existen confrontación ni creación sin riesgos, sin derecho a la divergencia, a la posibilidad de estar juntos y pensar diferente, a la posibilidad del crecimiento personal a costa de nadie. La confrontación generacional salvaguarda una estructura de alteridad y de reciprocidad, posibilita el desarrollo y el devenir de la vida subjetiva y preserva al adolescente (Winnicott, 2004).

En este sentido se puede mencionar que el adolescente necesita de constante supervisión y consejo por parte de sus padres, sin embargo, necesita descubrir el mundo y expresar todo lo que en el sucede, ya que durante la adolescencia se dan procesos cognitivos, en donde el ingreso al mundo adulto exige una serie de cambios y de maduraciones en todos los niveles del ser que desembocan en actitudes y comportamientos de madurez.  Este cambio pone de manifiesto que el verdadero sentido de la etapa adolescente es la maduración de la autonomía personal.

La autonomía personal se logra por medio de la madurez del individuo está madurez es relativa ya que el individuo crece y se desarrolla de acuerdo a los elementos biológicos, psicológicos y sociales. El adolescente puede parecer inmaduro, sin embargo está inmadurez es necesaria para que el adolescente replantee sus comportamientos y logre realizar acciones maduras y responsables, como mencionan Márquez y Phillippi (1995), el concepto de madurez respecto al adolescente no debe considerarse un estado fijo o el punto final de proceso de desarrollo;  la madurez es un término que denota el grado en que la persona descubre y es capaz de emplear recursos, que se hacen accesibles a él en el proceso de crecimiento.

Es aquí donde el concepto de libertad toma importancia ya que en esta etapa los adolescentes entran en constantes crisis al preguntarse porque no pueden hacer las cosas que hace la gente mayor y se sienten atrapados en una jaula, quisieran salir, descubrir el mundo y devorarlo. Por ello el objetivo de esta investigación consistió en obtener las diferencias y semejanzas que existen en la forma de pensar acerca de éste concepto, por lo cual se llevó a cabo una encuesta y un análisis de redes semánticas a 40 hombres y 40 mujeres de una edad comprendida entre los 16 y los 21 años, del Área Metropolitana de la Ciudad de México.

Análisis

Al realizar el análisis de las redes semánticas se puede observar que el término “responsabilidad” fue el más mencionado entre los hombre y las mujeres,  esto se debe a que como menciona Frankl (2003), el hombre es responsable ante una serie de instancias ante las cuales uno se siente responsable, como son la familia, la sociedad, Dios. Los padres inculcan a los adolescentes el hacer uso de la responsabilidad para cada una de sus decisiones, por ello es que se establecen reglas para determinar el comportamiento de éste.

Los adolescentes mencionaron que entienden la libertad como un  “derecho” ya que como Frankl (2003) menciona, el hombre no está totalmente condicionado y determinado; es él quien determina si ha de entregarse a las situaciones o hacerles frente. En otras palabras, el hombre, en última instancia se determina a sí mismo. Por tanto es derecho del hombre elegir su camino.

Se observó que los adolescentes tienen también como elemento de la libertad el hecho de “expresarse”, ya que en esta etapa el adolescente busca entrar en el mundo de los adultos, busca hacerse entender y quiere comunicar todo que dentro de él siente, busca las respuestas a su entorno y dar explicaciones a los fenómenos que ocurren, por ello es que ocurren expresiones distintas a las que tenían en la niñez, pero el deseo de expresarse se puede observar en las vestimentas, grafitis, música y demás formas de expresión, que muchas veces son criticadas por los adultos.

Los adolescentes también tienen como concepto prioritario “hacer las cosas que se quieran”, esto ocurre por el deseo de convertirse en adultos que tienen los adolescentes, ya que como se sabe la adolescencia es la antesala de la juventud en la que se pueden ya tomar decisiones con mayor peso en la vida, es por esto que ocurre que los adolescentes tengan ese deseo de independencia.

Respetar a los demás fue mencionado también por varios de los adolescentes ya que estos buscan que sus ideas sean respetadas y piensan que sus ideales serían mejores si los adultos los tomaran en cuenta, si pusieran atención a lo que ellos opinan.

Es de resaltar que los adolescentes asocian la libertad con el hecho de realizar las cosas que ellos desean ya que es un derecho que el ser humano tiene, que debe de ser respetado, pero que estas acciones deben realizarse con responsabilidad ya que cada acción tiene una consecuencia y esta consecuencia debe de ser aceptada por el adolescente. Cabe mencionar que los padres de los adolescentes ponen las reglas que se seguirán para una sana convivencia y los adolescentes están obligados  a cumplirlas y por ello saben que si realizan una acto incorrecto este llevará a una consecuencia poco agradable, y al contrario, si cumplen las reglas en casa, ellos saben que los padres se sentirán confiados en flexibilizar las reglas en favor del adolescente.

Se pudieron observar diferentes conceptos de la libertad ya que es un concepto abstracto construido socialmente, entre ellos resalta el hecho de que consideren la libertad como una facultad puramente humana, ya que el hombre realiza los actos conscientemente y no por instinto, también se pudieron encontrar conceptos como el de “don” que hace referencia a un concepto teológico que en la concepción cristiana se toma como un regalo que hace Dios al hombre para elegir sus actos, concepto curioso en un adolescente, también se menciona la libertad como diversión por el hecho de hacer las cosas que al adolescente le parezcan adecuadas para hacerlas en el instante; los adolescentes diferencian entre la libertad y el libertinaje ya que mencionan que el libertinaje daña a los demás y a uno mismo, contrario a la libertad que se lleva con responsabilidad y total consciencia de los actos.

Conclusiones

Los adolescentes asocian el concepto de libertad con un hecho responsable en el que cada uno debe de asumir las consecuencias de sus actos, ya que es un derecho que se puede perder por ejercer el libertinaje, hecho contrario de la libertad ya que se lleva a cabo irresponsablemente; los adolescentes tienen en caro que la libertad es hacer lo que ellos quieren siempre y cuando se respete al otro, tienen ansias de ser escuchados, de comunicar todo aquello que sienten y que los adultos muchas veces juzgan como malo, y que por ello hacen oídos sordos o lo critican con saña.

Se puede mencionar que en la familia con hijos adolescentes debe de reinar la comunicación para establecer reglas que favorezcan la formación de la identidad en el adolescente y la formación de la autonomía personal, como lo menciona Aberastury (2005), sólo cuando el adolescente es capaz de aceptar simultáneamente sus aspectos de niño y de adulto, puede empezar a aceptar en forma fluctuante los cambios de su cuerpo y comienza a surgir su nueva identidad.

La libertad como pudo observarse es un término en que caben muchos conceptos diferentes, pero el concepto que más mencionado fue el de responsabilidad, esa responsabilidad que indica madurez en cualquier grado de crecimiento del ser humano; la libertad es una constante en la vida del ser humano, todo el tiempo está tomando decisiones más o menos relevantes, lo importante de ello es que cada quien conformará su vida a su manera y como la sociedad le permite llevarla a cabo, lo vitalmente importante es que el individuo tenga amplitud en su libertad y se permita liberarse de las cadenas que le hacen ser esclavo, como Frank (2003) menciona, el hombre tiene una misión importante, cada uno a su manera, piensa que es lo que hace que la vida sea hermosa y digna de ser vivida. “No importa que no esperemos nada de la vida, sino que la vida espera algo de nosotros”. Esto nos servirá para preguntarnos ¿Soy libre o esclavo?.

Referencias bibliográficas

ABERASTURY, A. (2005):  La adolescencia normal. México: Paidós.
DE AQUINO, S. T. (2010): Suma Teológica I. Madrid: Biblioteca de autores cristianos.
FRANKL, V. (2003): El hombre doliente: fundamentos antropológicos de psicoterapia. Barcelona: Herder.
FRANKL, V. (2003): La idea psicológica del hombre. Madrid: Rialp.
FROMM, E. (2006): El miedo a la libertad. Buenos Aires: Paidós.
HORROCKS, J. (2001). Psicología en la Adolescencia. México: Trillas.
MÁRQUEZ, L. y PHILLIPPI, A. (1995), en Belda, Raquel et. al. (2005): Técnicos Especialistas de Menores de la Generalitat Valenciana. España: Mad.
WINNICOTT, D. (2004): El hogar, nuestro punto de partida. Buenos Aires: Paidós.